En la sociedad civil nos encontramos con multitud de conflictos que afectan la convivencia diaria. En muchas ocasiones estos problemas no son percibidos de la misma forma por todos los agentes.
Para poder gestionar estos desencuentros es necesario tener un instrumento en el que se recojan las percepciones de todos sobre los conflictos existentes. La convivencia requiere una construcción activa, intencionada, sistemática en la que todos participen. La realización de un proyecto de este tipo implica a todos los colectivos, agentes sociales y a la ciudadanía en general, dando lugar a un proyecto consensuado y basado en la participación ciudadana.
Almenara cuenta con gran experiencia en el manejo de este tipo de situaciones y ofrece, especialmente a corporaciones locales, que detecten focos de problemas en sus vecinos, una oportunidad de generar un Plan de Convivencia que permita el restablecimiento de relaciones armónicas, basadas en la aceptación del pluralismo y la diversidad social, cultivando el diálogo como forma de resolver los conflictos. |