Un mal clima laboral, enrarecido por problemas de comunicación interna, ya sea en niveles horizontales, en planos verticales o con agentes externos, resta competitividad a la organización y disminuye la productividad. Una organización no solo tiene clientes externos, también se debe a sus clientes internos, fundamentales, porque son quienes activan la producción o en un determinado momento pueden generar un clima de trabajo tóxico que eche por tierra la mejor de las planificaciones.
Detectar esos problemas, gestionar adecuadamente procesos de interfuncionalidad, que permitan a las plantillas pasar de tener tareas o funciones a crear procesos de trabajo, validar los roles de cada uno de los implicados y mediar en posibles conflictos, es una de las especialidades de Almenara Estudios |